29. Situación

El técnico tenía un carácter… digamos particular.

Durante su infancia no había destacado mucho en su pasión, que era el fútbol.

Y es posible que este hecho hubiera influido notablemente en este carácter.

Nunca pudo cumplir su primer sueño que fue el de triunfar como jugador profesional de fútbol.

Lo que al principio hubiera podido ser un anclaje a la frustración y a la desidia, para José no fue más que una motivación renovada en su futuro.

Y decidió seguir los pasos de su padre, que había sido entrenador de fútbol.

Y al contrario de su carrera como jugador, como entrenador si era brillante. Y el éxito llegó.

Pero su carácter, seguía siendo cuando menos, un asunto difícil de gestionar.

Un 23 de febrero, durante un partido internacional de máxima categoría, acusó, de forma sutil aunque inequívoca, al árbitro y al entrenador rival de pactar en el descanso algún tipo de perjuicio sobre su equipo.

La expulsión de su estrella le hizo estallar con este acusaciones. Y la sanción no tardó en llegar en forma de 2 partidos fuera del banquillo e incluso fuera de los vestuarios.

Justo antes de un partido clave de competición europea.

Pero no se iba a quedar de brazos cruzados. Su filosofía era que había reglas que existían para ser quebrantadas.

Durante su primer partido de sanción, decidió acudir con varias horas de antelación al vestuario. Su idea era la de permanecer en el vestuario con antelación para dar las instrucciones a sus jugadores y afrontar aquella cita de máxima tensión con ellos. No podía fallarles justo en ese momento.

Y así lo hizo. A los jugadores no les sorprendió ni lo más mínimo encontrarlo allí para plantear aquel decisivo partido. Y le guardaron el secreto.

En un partido tan mediático, las cámara de televisión buscaron y buscaron sin éxito al entrenador entre las gradas. Se pensaba que el técnico estaría entre el público o quizás en un palco privado. Pero las cámaras no lo encontraron.

Los jueces de la competición se hicieron eco de este detalle y empezaron a sospechar de que el entrenador, efectivamente hubiera violado su sanción y pudiera estar localizado en los vestuarios.

Decidieron ir a comprobar que el vestuario estaba vacío.

Emprendieron camino hacia los vestuarios analizando todas y cada una de sus variantes. Las duchas, zona de masajes, vestuario …

Sabían que Jose Mourinho se ocultaba de alguna manera para burlar su sanción.

Último capítulo de los condicionantes de la presentaciones y hoy hablamos de los lugares y salas donde nos toca realizar las presentaciones.

Por supuesto, nosotros que somos presentadores de a pie, nos toca realizar nuestro trabajo en lugares muy distintos. No pensemos que siempre vamos a estar en una sala teatro con el público con una acústica envidiable y todos los recursos a nuestra disposición.

Lo más normal es que nuestras presentaciones se hagan en los lugares más insospechados: en un despacho de un responsable, en el sótano de un cliente habilitado para ello, a pie de una máquina en una auditoría de cliente etc etc . Y estas situaciones son aplicables tanto para las presentaciones presenciales como para las telemáticas. A veces tenemos que conectarnos con un tercero en sitios que cuando menos nos están habilitados para ellos.

Por simplificar, voy a referirme a una sola situación, quizás la más curiosa aunque menos frecuente, que son aquellas presentaciones donde la audiencia nos pone las cosas difíciles a sabiendas de ello. Si, se prefiere un ambiente hostil, un ambiente que imponga una incomodidad notoria para que el presentador tenga dificultades.

Yo me he encontrado en esta situación en clientes, donde los medios son muy escasos y los espacios son muy reducidos para marcar territorio.

Pero donde más me lo he encontrado es en las presentaciones superiores. Esos despachos con incómodas sillas de confidentes, con espacios minúsculos para colocar el ordenador mientras el oyente goza de todo tipo de comodidades enfrente tuyo. En cualquiera de los casos, mis experiencias me hacen actuar de la siguiente manera:

  • acomódate lo mejor posible. Sin prisa, pero sin pausa. Haz notar que vas a buscar la mejor posición para que la presentación vaya como tu oyente se merece. Yo sigo un orden establecido: lo primero es acomodarme yo mismo, busco alojamiento para mis piernas (evitando mesas cegadas del lado del confidente), busco alojamiento para mi bloc de notas y finalmente busco alojamiento para mi medio de presentación como por ejemplo el ordenador. Insisto que esto es válido para las presentaciones telemáticas donde hay terceros. Tu sitio es tu sitio.
  • En caso de que sea imposible acomodarte por tus medios, pide ayuda a tu audiencia. Nos vamos a dar el gusto de no ponerlo fácil tampoco nosotros !

José Mourinho no actuó solo. Durante la primera parte del partido entre el Chelsea y el Bayern de Munich, pudo ver el partido a través de la televisión de los vestuarios.

Pero sabía que los jueces de la UEFA, eran cuando menos, igual de inteligentes que él.

Así que decidió introducirse dentro de un cesto de ropa de lavandería y solicitó a uno de los utilleros cerrarlo con llave y trasladarlo a la lavandería del vestuario. Y allí pasó la inspección de los jueces.

La historia muestra clara del carácter del entrenador ha sido ratificada por él mismo en diversas entrevistas, aunque salió en prensa en forma de rumor desde el primer instante de los sucedido.

Durante las declaraciones del entrenador años después, Mourinho mostraba una doble facción de los hechos acontecidos.

En primer lugar, no se mostraba orgulloso de sus actos. en definitiva había violado las reglas y eso no es de ser buen deportista. Pero por otro lado sí se sentía orgulloso de haber utilizado todos los recursos para no dar el máximo soporte a su equipo. Había desarrollado su trabajo incluso dentro del carro de la lavandería.

Para él, el fin, justifica los medios.